¿Por qué los gobiernos se ven amenazados por VoIP?

Publicado en: 2018-10-30 | Categorías: Servicios VoIP

Hasta que VoIP entró en escena la comunicación por voz no había cambiado en décadas. La red PSTN era fiable y ofrecía audio de alta calidad en llamadas de voz. Si bien algunas funciones nuevas como el buzón de voz y el identificador de llamadas aparecieron, las innovaciones no estaban en el horizonte. Todo eso cambió con el desarrollo de la tecnología VoIP.

Desafíos y obstáculos de VoIP

Cuando se realizó la primera llamada VoIP en los años 90, la calidad de audio no le llegaba ni a la suela de los zapatos a las llamadas PSTN. De hecho, los usuarios no tenían garantía de que la llamada se completaría. Era posible que la llamada se interrumpiera a mitad de la conversación. Sin Internet de alta velocidad, las llamadas VoIP no eran populares. La principal razón para la difusión de VoIP fue el hecho de que permitía a los usuarios hacer llamadas telefónicas de forma gratuita.

Durante las siguientes dos décadas, los desarrolladores y proveedores de servicios mejoraron la tecnología hasta el punto en que la calidad y la fiabilidad del audio iban a la par con las líneas terrestres. Hasta el momento, los clientes han podido descubrir una gran cantidad de funciones que han mejorado los procesos existentes (como el buzón de voz visual o el fax digital) o nuevas funciones (como clic para llamar, timbre de múltiples dispositivos, etc.)

Sin embargo, esto no significa que el camino haya sido fácil para VoIP. La industria se ha enfrentado a desafíos de privacidad y seguridad, obstáculos regulatorios y a un rápido aumento de actividades delictivas como el fraude. Las autoridades continúan debatiendo la legislación apropiada para regular la tecnología y para que la transición de PSTN a VoIP sea lo más fácil posible para todos. En muchos países, la regulación de VoIP ni siquiera existe aún a pesar de que existen proveedores de servicios.

La oposición del gobierno a VoIP

En algunos países como China, los proveedores de VoIP se enfrentan un desafío importante: su propio gobierno. Mientras los legisladores debaten sobre el método actual para regular VoIP en algunos países, otras naciones prohíben directamente VoIP por medios directos e indirectos. La actitud hacia VoIP varía de preocupación a hostilidad abierta.

¿Por qué VoIP que hace que los gobiernos se pongan nerviosos?

Difícil o imposible de regular 

Hay varias razones de la oposición a VoIP. Desde la perspectiva de un gobierno u organismo regulador, las nuevas tecnologías siempre han resultado difíciles. Esto se debe a que la ley está rezagada con respecto al avance tecnológico. Los organismos reguladores no están seguros de cómo gobernar nuevas industrias que no pueden clasificarse según la legislación vigente.

Estudiemos el caso de VoIP en Estados Unidos. Durante mucho tiempo, los principales actores como la Comisión Federal de Comunicaciones, los proveedores de servicios de VoIP y los operadores de telefonía no pudieron ponerse de acuerdo sobre el marco regulatorio adecuado. ¿Debe tratarse VoIP como servicios OTT o simplemente como líneas fijas analógicas? ¿Deben los proveedores de servicios de VoIP pagar las mismas tarifas, impuestos y recargos que los operadores convencionales? Estas son solo algunas de las preguntas que tuvieron que resolverse después de un largo debate e investigación.

La legislación poco clara dificulta también que los gobiernos impongan impuestos a las industrias. Tratar de decidir cómo se debe gravar a las empresas por los servicios cuando no hay consenso sobre la legislación adecuada es difícil. Por tanto, no es sorprendente que muchos gobiernos adopten un enfoque cauteloso hacia las nuevas tecnologías, incluido VoIP.

VoIP permite la comunicación libre

VoIP es popular porque es mayormente gratuito. Pero bastantes gobiernos autoritarios son contrarios a VoIP porque la tecnología elimina las barreras a la comunicación. Consideremos el ejemplo de China. Los ciudadanos del país no tienen acceso gratuito a los medios de comunicación como las personas de otras naciones. El acceso a la televisión, la radio, la literatura y otras formas de medios está controlado y regulado. Los ciudadanos chinos ni siquiera pueden acceder a aplicaciones y servicios populares como Facebook, ya que su gobierno no les permite operar en China.

La tecnología como los servicios de VoIP y VPN permite a los ciudadanos eludir el control gubernamental. Pueden comunicarse fácilmente con personas de otros países, lo que lleva a un mejor intercambio de ideas. Los gobiernos autoritarios prosperan al restringir el libre flujo de información. Tiene sentido que no duden en prohibir cualquier tecnología que tenga el potencial de amenazar el status quo.

En el caso de VoIP, las cosas se vuelven más difíciles por el hecho de que muchos proveedores cifran las llamadas de voz de forma predeterminada. Esto significa que los cuerpos y fuerzas de seguridad o incluso el gobierno no puede interceptar, espiar o redirigir las llamadas telefónicas. En la mayoría de los países, las fuerzas del orden necesitan causa justificada para interceptar llamadas analógicas. Algunas leyes incluso obligan a los proveedores de servicios a permitir una forma para que los investigadores escuchen las llamadas específicas.

Este nivel de intervención es difícil de implementar para VoIP, ya que la tecnología de encriptación no tiene una “puerta trasera”, por así decirlo. Muchos gobiernos han intentado durante años descifrar los algoritmos de cifrado más populares. También han intentado que los desarrolladores de software instalen puertas traseras específicamente para tal uso. Esta es otra razón más para que los gobiernos vean VoIP como una amenaza o un riesgo.

Como VoIP parece estar listo para reemplazar a la PSTN, la oposición del gobierno es otro desafío que la tecnología tiene que superar.